NOTAS SOBRE HOMEOSTASIS
POR ADRIANA SCHNAKE S.
“Todos los organismos vivos nacen con
dispositivos diseñados para resolver automaticamente, sin que se requiera
el razonamieto adecuado, los problemas básicos de la vida.
Dichos problemas son: encontrar fuentes
de energía; mantener un equilibrio químico del interior compatible con el
proceso vital: conservar la estructura del organismo mediante la reparación
del desgaste natural y detener los agentes externos de enfermedad y daño físico”.
En la base de la organización de la
homeostasis encontramos respuestas simples como acercamiento o elejamiento
de un organismo entero en relación con algún objeto o bien aumento de la
actividad (Exitación) o bien reducción de la misma (calma o quietud). Si
seguimos ascendiendo en la organización encontramos respuestas competitivas
o cooperativas. Podemos imaginar la máquina homeostática como un gran árbol
multirramificado de fenómenos encargados de la regulación automatizada de
la vida. En los organismos pluricelulares, y moviéndonos desde el suelo
hacia arriba esto es lo que encontramos en el árbol:
- Sentimientos
- Emociones propiamente dichas.
- Instintos y motivaciones.
- Comportamientos de dolor y placer.
- Respuestas inmunes
- Reflejos básicos
- Regulación metabólica
Toda la colección de procesos homeostáticos
gobierna la vida momento a momento, en toda y cada una de las células de
nuestro cuerpo.
El proceso del metabolismo:
incluye componentes químicos y mecánicos (secreciones hormonales,
contracciones musculares, etc.) determinados a mantener el equilibrio químico
interno.
Estas reacciones gobiernan por ejemplo el
ritmo cardíaco, la presión arterial,
el equilibrio ácido-básico, el almacenamiento y entrega de proteínas, lípidos
y carbohidratos necesarios para abastecer al organismo con energía
(necesaria para el movimiento, la fabricación de enzimas, el mantenimiento
y la renovación de su estructura).
Reflejos
básicos: Incluye
el reflejo de sobresalto que los organismos desarrollan en relación a un
ruido o contacto, los tropismos o taxias que hacen que los organismos se
alejen del calor o del frío extremos, o se alejen de la oscuridad y se
acerquen a la luz.
El
Sistema Inmune:
Está preparado para detener virus, bacterias, parásitos y moléculas de
sustancia tóxicas que invaden al organismo desde el exterior.
Comportamientos
normalmente asociados a la idea de placer (y recompensa) o dolor (castigo):
Incluye reacciones de acercamiento o retirada de todo
el organismo en relación con un objeto o situación específica.
Hay respuestas visibles automáticas,
como sostener una mano que ha sido herida y respuestas invisibles a simple
vista y organizadas por el sistema inmune que incluyen aumentar la cantidad
de algunos tipos de glóbulos blancos para enviarlos a las partes del cuerpo
en peligro y producir sustancias como las citoquinas que ayudan a resolver
el problema (al expulsar a un
microbio invasor, reparar un tejido. etc.) Este conjunto de acciones y
reacciones químicas son la base de lo que experimentamos como dolor.
Cuando el cuerpo opera de una manera
fluida, con facilidad en la transformación y utilización de la energía se
observa una relajación, expresión de confianza y una facilitación en el
acercamiento a otros. Hay producción de determinadas sustancias químicas
como las endorfinas. Este conjunto de acciones y señales son la base para
experimentar el placer.
Instintos
y motivaciones:
El
hambre, la sed, la curiosidad y la exploración, el juego y el sexo. Spinoza
los denominó deseos y apetitos.
Las
emociones propiamente dichas:
La
alegría, la pena y el miedo. El orgullo, la verguenza y la simpatía. Y
como dice Damasio, las emociones son la joya de la corona de la
autorregulación organísmica.
Y
en la cúspide de este árbol estarían los Sentimientos:
Toda la colección
de procesos homeostáticos gobierna la vida momento a momento en todas y
cada una de las células de nuestro cuerpo.
Todas y cada una de las regiones del cuerpo están siendo cartografiadas
en el mismo momento, porque todas las regiones del cuerpo contienen
terminales nerviosos que pueden enviar señales de retorno al sistema
nervioso central a cerca del estado de las células vivas que constituyen
aquella región concreta. |