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LA
COMUNICACIÓN EN GESTALT
Por
María José Varas
EL
DARSE CUENTA
Este es el concepto clave sobre el que se
asienta el Enfoque Gestáltico.
El Darse Cuenta es en pocas palabras el
entrar en contacto, natural, espontáneo, en el aquí y ahora, con lo que
uno es, siente y percibe.
Es un concepto semejante al de Insight,
aunque es más amplio; más bien una secuencias de insights.
En el Darse Cuenta existen tres Zonas o
áreas:
1. El darse cuenta del mundo exterior:
Esto es, contacto sensorial con objetos y eventos que se encuentran fuera de
uno en el presente; lo que en este momento veo, toco, palpo, degusto o
huelo. Es lo obvio, lo que se presenta de por sí ante nosotros. En
este momento veo mi lápiz deslizándose sobre el papel formando una
palabra, escucho el ruido de los autos pasando por la avenida, huelo el
perfume de una flor, siento el sabor de una fruta en mi boca.
2. El darse cuenta del mundo interior:
Es el contacto sensorial actual con eventos internos, con lo que ocurre
sobre y debajo de nuestra piel. Tensiones musculares, movimientos,
sensaciones molestas, escozores, sudoración, respiración, etc. En este
momento siento la presión de mis dedos sobre el computador al escribir;
siento mi corazón que late. Puedo sentir también un
nudo en la garganta, una opresión en el centro del pecho que
denomino “angustia”, siento un aceleramiento de alegría o siento
tristeza. Siento mi cuerpo y mis emociones, que están
estrechamente ligadas a él.
3. El darse cuenta de la fantasía, la
Zona Intermedia: Esto incluye toda la actividad mental que transcurre más
allá del presente: todo el explicar, imaginar, adivinar, pensar,
planificar, recordar el pasado, anticiparse al futuro, etc. En este momento
me pregunto qué haré mañana en la mañana, ¿será algo útil, bueno? En
Gestalt todo esto es irrealidad, fantasía, lo imaginario.
Aún no es el día de mañana, y no puedo saber y decir NADA acerca
de ello. Todo está en mi imaginación; es pura y simple especulación, y lo
más saludable es asumirlo como tal.
REGLAS
DE LA COMUNICACIÓN GESTÁLTICA
Al hablar de Comunicación Gestáltica
nos referimos a seguir ciertas reglas que normalmente no se siguen en la
comunicación habitual. Tendemos a no escuchar, a sacar conclusiones
apresuradas, a interpretar lo que se nos está diciendo, etc.
En Gestalt en primer lugar, se privilegia
más el tomar conciencia de lo afectivo y de las sensaciones, dejando de
lado las intelectualizaciones.
La filosofía implícita en las reglas es
proporcionarnos medios eficaces para unificar pensamiento y sentimiento.
Tienen por designio ayudarnos a sacar a luz las resistencias, a promover una
mayor toma de conciencia y facilitar el proceso de maduración.
Se busca también ejercitar la
responsabilidad individual.
Las principales reglas son las
siguientes:
1) El principio del ahora:
Este es uno de los principios más
vigorosos y más fecundos de la TG. Con el fin de fomentar la conciencia del
ahora, y facilitar así el darse cuenta, el comunicar las experiencias en
tiempo presente, no importa si ésta es pasada, podemos mencionarla como
un hecho pasado pero traerla al presente en cuanto a la sensación que
tenemos ahora de la experiencia. Podemos hacer preguntas como las
siguientes: ¿De qué tienes conciencia en este momento? ¿De qué te das
cuenta ahora? ¿Qué te pasa con eso ahora? ¿Cómo te sientes en este
momento? ¿Qué deseas ahora?
2) La relación Yo-Tú:
Con este principio procuramos expresar la
idea de que la verdadera comunicación incluye tanto al receptor como al
emisor. Al preguntarse ¿A quién le está uno diciendo eso? se le obliga al
sujeto a enfrentar su renuencia a enviar el mensaje directamente al
receptor, al otro .No se habla “en general”, sino a alguien en
particular. No se habla desde el “uno cree” sino desde el “yo creo”.
Se habla desde un emisor en particular (yo) a un receptor en particular (tú).
3) Asumir la propiedad del lenguaje y
la conducta,
Responsabilizarse de lo que se dice y/o
se hace. Esto se vincula directamente con el lenguaje personal e impersonal.
Es común que para referirnos por ej. a
nuestro cuerpo, a nuestras acciones o emociones, muchas veces utilicemos la
2º ó 3º persona. "Me causas pena" en lugar de "Yo siento
pena"; "Mi cuerpo está tenso" en lugar de "Yo estoy
tenso", etc. Mediante el solo hecho de convertir el lenguaje impersonal
en personal, aprendemos a identificar mejor la conducta y a asumir la
responsabilidad por ella. Como consecuencia, es más probable que el
individuo se vea más como un ser activo, que "hace cosas", en
lugar de creerse un sujeto pasivo, al que "le suceden cosas". Las
implicancias para la salud mental y para dejar atrás nuestras
"neurosis" son obvias.
4) Intentar siempre decir "no
quiero" en lugar de “no puedo”,
Ser asertivo. No se puede obligar a la
persona a hacer algo que no desea, pero sí se le puede exigir
responsabilidad, no ser evasivo, para lo cual un honesto "no
quiero" es lo más adecuado. Hay que recordar que en el ser humano
el lenguaje es uno de los medios de evitación por excelencia: se puede
hablar de todo y no entrar en contacto con nada, poner entre nosotros y la
realidad una muralla de palabras.
5) El continuum del darse cuenta:
El dejar libre paso a la
experiencia presentes, sin juzgarla ni criticarla, es algo imprescindible
para poder mirar libremente y sin prejuicio al otro que tenemos al frente, sin
importar cuales hayan sido nuestras experiencias previas con ésa persona.
Los seres humanos somos procesos y como tales estamos en constantes cambios.
Toda persona tiene derecho a ése cambio.
No buscar tampoco en nosotros grandes
descubrimientos, no "empujar el río", sino dejarlo fluir solo,
libremente.
6) No buscar "la causa real"
o explicación de lo que el otro dice.
Ya que esto es generalmente una
interpretación nuestra. Simplemente escuchar y darse cuenta de lo que uno
siente en función a dicho contacto o palabras.
Ver que sintió uno o qué le pasó con lo que el otro dijo.
7) Tomar atención de lo que me pasa
en mi cuerpo, en mis emociones en el momento en que me comunico
con el otro y hacerme responsable de ellas.
REGLAS DE COMUNICACIÓN DENTRO DE UN
GRUPO
El objetivo principal en un grupo es
lograr que las personas se desenmascaren y se muestren tal y como son
y para conseguirlo, primero tienen
que arriesgarse a compartir sobre sí mismos.
1) No murmurar: En un grupo, toda
comunicación, incluso las que se supone son "privadas" o que
"no interesan al grupo", debe ventilarse abiertamente en él o en
su defecto evitarse. Las murmuraciones, los cuchicheos sobre los demás, las
risitas cómplices, son evitaciones, formas de rehuir el contacto, además
de faltar el respeto al grupo e ir contra su cohesión al establecer temas
"que no le competen" en su presencia.
2) Traducir las preguntas en
afirmaciones; salvo cuando se trata de datos muy concretos. Preguntas
como "¿Puedo ir al baño? ¿Me puedo cambiar de sitio? ¿Me puedo
ir?", etc., deben ser traducidas como "Quiero ir al baño; Me
quiero cambiar de sitio; Me quiero ir". Así, el que pregunta asume
su responsabilidad y las consecuencias de lo que afirma, en lugar de
adoptar una postura pasiva y de proyectar su responsabilidad en el otro, a
fin de que él le dé la autorización.
3) Prestar atención al modo en que se
atiende a los demás. ¿A quién le prestamos atención? ¿A quién
ignoramos?, etc. Tomar conciencia de ello.
4) Prestar atención al cuerpo y a la
experiencia física del estar ahi, bienestar, malestar, así como a los
cambios de postura y gesto de los demás. El lenguaje no verbal.
5) Compartir con el otro lo que se
observa, lo obvio y no lo que inferimos (imaginario)
6) Aceptar la experiencia de turno; correr
riesgos al participar en una discusión.
7) Considerar, aunque no se haga explícito,
que todo lo dicho y vivido en una comunicación grupal es confidencial.
8) No olvidar que como grupo, formamos
un todo y desde ése punto de vista, cualquier cambio en una de las
partes, en éste caso en nosotros, implica un cambio en el todo.
Si lloramos, reímos o mantenemos
silencio, eso afecta la totalidad del grupo.
9) No olvidar que el todo es más que
la suma de las partes. En éste caso todas las relaciones que están
ocurriendo simultáneamente en éste todo, en éste grupo,
hace que éste tenga una identidad y una energía propias, que supera
ampliamente la suma de individualidades que lo conforman.
FUNCIONAMIENTO
DEL YO
¿Y qué está ocurriendo dentro mio?
Debemos tomar conciencia desde DONDE nos
estamos comunicando.
De acuerdo a Fritz Perls, en el Yo de
todo ser humano existen seis capas que recubren, a manera de una cebolla,
al Ser auténtico de las personas.
Estas capas o estratos del Self, como
también se les conoce, son las siguientes:
1) E. Falso
2) E. del “Como sí”
3) E. Fóbico
4) E. Implosivo o del Atolladero
5) E. Explosivo
6) E. del Yo verdadero
En el Estrato Falso se encuentra nuestra
"fachada", lo que colocamos en nuestra vitrina de nosotros
mismos y dejamos ver a los demás.
Luego viene el Estrato del "como
sí"; allí están los roles, los juegos que empleamos para
manipular a los demás, el actuar "como sí" fuéramos esto o
aquello. Es nuestro carácter o forma habitual y rígida de actuar.
Si en el proceso terapéutico atravesamos
el estrato Falso y el del "como sí" llegaremos al Estrato Fóbico:
Allí se encuentran todos nuestros temores y todas nuestras inseguridades
frente a nosotros mismos; nuestros secretos mejor guardados y nuestras
heridas narcisísticas; la pena, el dolor, la tristeza o la desesperación;
aquello que no queremos ver ni tocar de nuestra personalidad y menos aún
descubrir frente a los demás.
Si logramos pasar lo fóbico sentiremos
una sensación de vacío, de inamovilidad, de falta de energía, de muerte.
Hemos llegado al Estrato del Atolladero, donde nos sentimos
"atorados", sin salida. Sin embargo, detrás se encuentra el
estrato Implosivo, donde se hallan todas nuestras energías sin usar,
nuestra vitalidad "congelada" o dirigida hacia nosotros mismos
para mantener nuestras defensas.
Finalmente, detrás de lo implosivo se
encuentra el Estrato Explosivo, donde las fuerzas estancadas se
disparan hacia afuera en un arranque de autenticidad, dando paso al
Estrato del Yo verdadero que permanece oculto.
Una persona madura es capaz de
experienciar y sostener todo tipo de experiencias emocionales en el
"aquí y ahora"; además, utiliza sus propios recursos (autosoporte)
en lugar de manipular a los demás y al ambiente para conseguir apoyo.
LAS
AUTOINTERRUPCIONES EN LA COMUNICACIÓN
O MECANISMOS DE DEFENSA
Frente a los llamados "mecanismos de
defensa" el enfoque Gestáltico a-sume una postura muy peculiar y
creativa:
En Gestalt, los mecanismos de defensa,
antes que proteger al Yo de las pulsiones internas amenazantes o de las
amenazas externas, son concebidos como formas de evitar el con-tacto,
tanto interno como externo; como autointerrupciones del ciclo de
experiencia. Autointerrupciones en el proceso de Darse Cuenta.
El organismo -la totalidad de cuerpo y
mente que somos todos- se regula a sí mismo a través de ciclos sucesivos
de siete fases o etapas (reposo, sensación, formación de figura,
movilización de energía, acción, contacto y reposo). En los diversos
espacios que median entre las fases del ciclo se pueden producir las
autointerrupciones, con la finalidad de evitar el dolor, el sufrimiento, no
sentir, no vivir, separarse de lo amenazante en uno mismo, huir del
estrato fóbico. De ahí lo de "defensa".
Se describen hasta cinco mecanismos:
introyección, proyección, confluencia, deflexión y retroflexión.
•La desensibilización, consiste
en bloquear las sensaciones tanto del medio externo como del interno, no
sentir lo que viene del organismo; esto estimula el proceso de
intelectualización por el que se intenta explicar por medio de
racionalizaciones la falta de contacto sensorial. Su frase característica
es “No siento”.
•La proyección, consiste en transferir
lo que uno siente o piensa, pero que por diversos motivos (sobre todo
por acción de los introyectos "no debes") no puede aceptar
en sí mismo, a los demás: "Odiar es malo", dice la madre;
el niño odia a su padre, pero como "no se debe odiar" se enajena
de ese sentimiento y le echa la pelota al padre temido y amenazante: "Tú
me odias, tú eres el malo". Su frase característica es "Por tú
culpa".
•La introyección, es donde el
sujeto se "traga" todo lo que le dan, sin masticarlo lo
suficiente; las influencias externas son engullidas sin hacer la necesaria
crítica y selección, de acuerdo a sus necesidades personales. El sujeto
sufre un verdadero empacho de mandatos, órdenes, influencias, imagos, etc.,
incuestionables, que cumplen en sí una función parasitaria pero que el
sujeto asume erróneamente como propios, como normas y valores morales. "Haz
esto", "No hagas esto", "No debes", "Deberías",
etc. Los introyectos impiden el libre flujo de los impulsos y la satisfacción
de las necesidades: no seas agresivo, no forniques, conserva tu virginidad,
a la madre no se le dice eso...bla, bla, bla. Importante: detrás de
todo introyecto hay figuras importantes para nosotros.. Su frase es "Debo
pensarlo o hacerlo así".
•La retroflexión es lo
contrario a la proyección. El sujeto no se atreve a actuar sus deseos o
impulsos por la acción nuevamente de los introyectos, así que se los
dirige a sí mismo por ser esto menos peligroso: se autoagrede deprimiéndose;
desarrolla trastornos psicosomáticos; se desvaloriza, etc. Su frase es
"Me odio para no odiarte".
•La deflexión, consiste en
establecer un contacto frío, inocuo, no amenazante; como si se
tocaran las cosas con guantes o pinzas para no sufrir daño o quemarse. Es
también la expresión atemperada de las emociones: hacerlo
"educadamente". No se insulta...se ironiza o se hacen chistes; no
se reclama o lucha por lo propio...uno se resiente; no se ama...se
"estima". A nivel verbal es bastante claro; los eufemismos son una
muestra evidente de la hipocresía deflexiva: falleció por murió; hacer el
amor por fornicar, etc. Otras formas son hacerse el cínico, el indiferente,
el intelectual, racionalizarlo todo. Su frase es "Tiro la piedra y
escondo la mano".
•La
confluencia: El sujeto para ser aceptado o no entrar en discusión
con figuras importantes simplemente se mimetiza a ellas; debilita los
límites de su Yo para fusionarse al otro. Se adoptan así, sin crítica ni
cuestionamientos, decisiones, ideas, estilos de viva ajenos. Se adopta una
postura cómoda donde se abdica de la propia responsabilidad, de la
capacidad de tomar decisiones, para siempre "estar de acuerdo".
Los con-fluentes son personas "sin carácter ni personalidad",
"pasivas", que practican la desesperanza aprendida o la
identificación con el agresor temido. Su frase es "Acéptame,
no discuto".
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