Sin categoría

Con la salud, no se juega cuando se trata del calor

Para quienes solo piensan que contratar alta luz también puede ser dañino para nuestras salud y que es mejor usar constantemente la luz del sol, es importante que sepan que actualmente son más los cuidados que se deben tomar en consideración ya que ésta también puede causar daños si hacemos un uso desmedido de la misma. Algunas de las afecciones que podemos notar pueden ser los ojos irritados, síntomas de conjuntivitis, sarpullido en el cuerpo, diversos problemas respiratorios, sin dejar a un lado la terrible insolación, solo por mencionar algunas de las molestias que pueden tener lugar en las personas durante los días más calurosos.

Ante tal situación, los especialistas se han dado a la tarea de hacer una serie de recomendaciones, donde advierten sobre los diversos efectos de tal exposición, con el objetivo de evitar futuros daños en la salud debido a las altas temperaturas. De acuerdo a los dermatólogos, estos aseguran que los más afectados cuando el clima se hace más feroz, son los más pequeños, y ello es debido al exceso de sudor. Los niños cuenta con una epidemia que podría decirse que es miliaria, el sarpullido. Debido a ella los niños empiezan a sudar de forma constante por lo que sus poros se tapan, y a consecuencia suelen salir problemas de dermatitis atópicas.

A partir de los 40 años, los adultos que reciben exceso de sol y de manera frecuente podría provocarles manchas oscuras a nivel de las mejillas y la nariz. Y existen casos más drásticos en lo que ello puede llegar a convertirse en cáncer de piel. De acuerdo al Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología existen días que son mucho más calurosos en donde las temperaturas se pueden elevar varios grados más que lo habitual, y en los que el paso del tiempo ha ido mostrando que no hay un retroceso en ello.

De igual manera ocurre con la sensación térmica, que desde hace algunos años se ha ido incrementando hasta llegar al nivel sumamente peligroso. Según los médicos cardiólogos, estos indican que tomar sol no es dañino para quienes viven con problemas cardiovasculares, pero si ello se hace en exceso, estas personas pueden llegar a deshidratarse, les da insolación y ello les eleva la presión.

Cuando una persona es paciente con una patología cardiovascular si tiene una exposición al calor de forma intensa, ello podrían acarrear problemas respiratorios, pero también daños cerebrovasculares, por lo que este se convierte en el grupo más vulnerable conjuntamente con los adultos mayores.

Por su parte los oftalmólogos aseguran que la luz solar ataca directamente las células de la superficie del ojo por lo que se presentan numerosos casos de conjuntivitis ya que el calor es un factor que altera el normal ambiente del ojo. El organismo cuenta con distintos mecanismos con los que puede protegerse del calor como por ejemplo el parpadeo o las lágrimas, que quizás para las personas que tienen enfermedades en los ojos suele ser más dañino encontrarse en un ambiente con más calor. En todo caso, es aconsejable el empleo de gafas solares con filtros ultravioleta, vestir ropa ligera, hidratarse. Y en cuanto a los pacientes que tienen daños cardiovascular, lo preferible es que no salgan con el intenso sol.